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Triturar 10-20 gramos de cogollos
(hojas y tallos tiernos) de
flor escondida (huevo abajo), mezclar con una
taza de agua de
coco
tierno (o jugos naturales), endulzar con miel de
abejas o papelón y tomar en ayunas diariamente 48
días para curar el hígado (eliminar asma, alergia,
dolor de vientre, etc.).
Se prepara una crema con el zumo
de la hoja de
piña,
más el aceite de
ricino en partes iguales, poner a hervir a fuego
lento hasta formar una crema. Untar esta crema para
curar furúnculos e inflamaciones dolorosas.
Mezclar 10 gramos de aceite de
ricino con 50 gramos de miel de abeja. Se guarda
y se toma una cucharadita por la mañana y otra por
la noche. Tomar por 15 días. Los niños lo pueden
tomar, pero es peligroso para las mujeres
embarazadas. Cura el asma crónica.
Una cucharadita de zumo de ajo,
más una cucharadita de agua tibia tomada 2 veces al
día, durante 12 meses para curar el asma.
Incinerar las hojas de
algodón de playa. Mezclar un gramo de la ceniza
más miel de abeja. Chupar como caramelo diariamente,
en ayuna, para curar el hígado en los niños
(enfermedad no avanzada).
Calentar la penca de
zábila sobre brasas y exprimir para obtener el
zumo. 15 mi. de ese zumo más 10 gramos de papelón,
tomar en ayunas durante 15 a 30 días, para curar el
hígado.
Lavar la planta entera de Santa
Lucia y hervirla en leche. Tomar 48 días para la
tuberculosis, hipertensión, asma, flema, etc. En
caso de no encontrar la planta fresca, puede
utilizarse planta seca triturada. Una cucharada de
polvo, más una cucharada de azúcar moscabada,
disolver en leche y tomar. Puede usarse con el mismo
procedimiento, si se desea que el niño aumente de
peso. |